Las plagas del café, su relación con el clima y su manejo

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En Colombia, se han identificado más de 140 especies de insectos que se alimentan de café. Sin embargo, la presencia de controladores biológicos de estas plagas potenciales las ha mantenido bajo control natural. Dado que no es posible erradicar las plagas.

Una vez son introducidas a una región o están presentes en el cultivo por procesos de co-adaptación, se deberá convivir con ellas. El control debe realizarse bajo un programa de manejo integrado, el cual integra diferentes estrategias de control biológico, cultural, etológico, genético, químico y legal, para proteger el cultivo, pero evitando causar desequilibrios al medio ambiente, afectar la fauna benéfica y la salud humana.

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Un análisis histórico de las plagas limitantes de la producción de café en Colombia, ha permitido identificar cuatro especies de insectos y una de arácnidos, como las de mayor importancia para el país.

Estas son: plagas esporádicas que afectan los cultivos en condiciones particulares de clima, plaga irrupción que ocasionan daños a los cafetales cuando no encuentran sus hospedantes primarios, endémicas que se presentan de manera aislada en algunas regiones cafeteras, plaga clave que ocasiona daños permanentemente en todo el territorio nacional.

Para recomendar estrategias de adaptación frente a la variabilidad climática, se debe medir permanentemente las variables de clima, monitorear las poblaciones de las plagas en las diferentes regiones del país, entender los fenómenos agroclimáticos y realizar estudios de biología que permitan modelar las poblaciones de los insectos plagas en diferentes ofertas ambientales.

Esto permite predecir con anticipación el aumento de las plagas, recomendar a tiempo las estrategias de control y disminuir la dependencia de los insecticidas químicos. La investigación básica es fundamental para medir las amenazas y plantear estrategias de adaptación. Es así como en Colombia, la Federación de Cafeteros a través de Cenicafé, ha establecido una red agroclimática cafetera para medir el clima, se realizan cuatro mediciones nacionales anuales de la infestación de la broca y se ha estudiado el efecto de la temperatura y el sombrío sobre la reproducción y dinámica del insecto. Esto ha permitido identificar aquellas regiones cafeteras que son vulnerables al ataque de la broca, las cuales están localizadas en temperaturas promedio anuales superiores a 21°C. De esta manera, las estrategias de adaptación de la caficultura colombiana frente a la variabilidad climática serán diferentes dependiendo de las regiones cafeteras colombianas y de las condiciones ambientales. Se han identificado 70.000 hectáreas de la caficultura en Colombia como las más vulnerables a la broca del café. Todos los esfuerzos de control están siendo canalizados con mayor intensidad en este 7% de la caficultura nacional.

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