En Colombia se está incursionando en la elaboración de chocolates rellenos con almíbar de la cáscara de café. También se están produciendo yogures y harina en departamentos como Antioquia y Cundinamarca.

En el mundo de los baristas la cáscara de café es una nueva tendencia en comercialización. La cascarilla seca de la cereza del café es muy popular en el mundo occidental, aunque hasta ahora se está incursionando en sus nuevos usos. Anteriormente, era tratada paracompost y se analizaba la posibilidad de que funcionara como combustible.

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Sin embargo, este producto tiene grandes beneficios. En algunos países como Etiopia o Yemen, este residuo del café se usa en infusión, mientras que en Colombia se está incursionando para la elaboración de chocolates rellenos con almíbar de la cáscara de café, yogures y harina en departamentos como Antioquia y Cundinamarca.

Nutrientes de la cáscara de café

El aprovechamiento de esta cáscara se debe a que los productores que no la desechan la estaban usando como abono, pero en muchas ocasiones esta terminaba en el cauce de los ríos lo cual generaba la contaminación de los afluentes.

El proceso de industrialización de los desechos del café, llevó a varios investigadores a la conclusión de que la cascarilla presenta una elevada actividad prebiótica y antioxidante, que es incluso 500 mayor a la de la vitamina C.

Hoy gracias a estas nuevas tendencias e investigaciones sobre las propiedades que tiene la cascarilla, se ha logrado visibilizar el impacto ambiental que se ocasionaba antes y se ha preferido usar de forma más eficiente y respetuosa con la naturaleza.

Por:  Sandra Patricia Romero – Facilitadora EDC Cundinamarca, publicada por elcampesino.co

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