El mayor potencial del sector cafetalero de Panamá se encuentra en las exportaciones de café tostado, debido a que genera mayor valor agregado y los precios por toneladas son superiores a los  del café sin tostar, concluyó el estudio: “Impacto económico de la industria del café en Panamá”, elaborado por la firma de asesoría e investigaciones económicas y financiera, Indesa.

De acuerdo con estudio de 32 páginas (abril 2018), cuya presentación a representantes del sector privado y funcionarios gubernamentales se realizó  el pasado  6 de junio, señala que el impacto multiplicador del café sobre el valor agregado de la economía panameña fue estimado en $212.2 millones.

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El director de investigación y análisis económico de Indesa, Alex Diamond, expresó que “el mayor impacto de esta industria se percibe a través del efecto inducido ($81.9 millones) a causa de la intensidad de mano de obra del sector (consumo de los hogares). Aunque actualmente el impacto económico del café (cosecha y procesamiento) es inferior al de otras industrias agrícolas, su multiplicador de valor agregado es el más elevado ($1.62)”.

Diamond señaló que “la comparación de su multiplicador con otras actividades demuestra el alto potencial de la industria del café, a través de los encadenamientos productivos, de generar mayor valor agregado en el resto de la economía. El impacto multiplicador pudiera ser mayor cuando el café se cosecha y se procesa en Panamá, es decir, cuando se desarrolla toda la cadena productiva del café, no únicamente su cosecha”.

En 2017 Panamá importó 92,000 quintales y exportó 41,000 quintales de café en grano sin tostar, mientras el consumo nacional se estimó en 193,000 quintales”.

Las estadísticas presentadas por los analistas de Indesa revelan que la producción de café en grano no ha variado sustancialmente en los tres últimos años (aproximadamente 200,000 quintales anuales), mientras que la producción de los países de Centroamérica aumentó a tasas anuales de doble digito.

Entre los desafíos para el sector cafetalero, citados por Diamond están: Escasez de mano de obra, baja tecnificación de los procesos productivos y la proliferación de plagas que afectan la productividad de las plantaciones.

Concluye que a partir de esta situación que generan costos incrementales, el precio del café en grano pagado a los productores ($211.3 por quintal) supera el precio internacional de $130.7 por quintal y a los precios pagados a los productores de los países de la región.

Además, el rendimiento por hectárea del café en Panamá es de 10 quintales,  inferior a los productores de la región, incluso casi la mitad del estándar internacional de 19 quintales por hectárea.

“Ambas variables reflejan en gran medida las deficiencias y la baja competitividad del sector ante la producción de países comparables”, sustentó Diamond.

Cae producción de café en grano

Las cifras del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), analizadas por Indesa, revelan que la producción de café en grano disminuyó en los años 2012-2017 a una tasa promedio anual de -4.5%. En el año agrícola 2017 la producción de café se ubicó en 199,960 quintales, representando una caída de 20.5% en comparación con el año 2011, debido a plagas como la Roya y la Broca, entre otros factores (Ver cuadro: La producción de café en grano en Panamá).

En comparación con la producción mundial de café de 159 millones de sacos de 60 kilogramos (kg) en el año agrícola 2016-2017, Panamá solo representó el 0.1% de dicha producción, según las cifras de la Organización Mundial de Café (ICO por sus siglas inglés), documenta el estudio (Ver cuadro Producción mundial de café).

Los principales productores de café a nivel mundial son: Brasil, Vietnam y Colombia.

Respecto a la superficie sembrada de café, según el Mida en el año agrícola se cultivó 19,240 hectáreas, que representa una reducción de 3% en comparación con el período anterior.

En 2017 se registraron 7,677 productores, 13 más en relación con el año agrícola 2012.

“Esto implica que casi la misma cantidad de productores sembraron y produjeron menos café cada uno”, señala Indesa.

En la presentación de Diamond, destacan las cifras de importación de café, las exportaciones y el consumo nacional. En 2017 el país importó $10.1 millones (92,000 quintales), exportó $17.9 millones (41,000 quintales) de café en grano sin tostar y consumo nacional se estimó en 193,000 quintales con un variación positiva de 4.6% respecto al 2016.

La principal región de siembra y producción de café en el país, es la provincia de Chiriquí. Le siguen: Coclé, Panamá Oeste y Colón. 

José Hilario Gómez
jelcapitalfinanciero.com
Capital Financiero

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